Home Opinión Eusebio Ruiz Ruiz Los cárteles en el terreno de las matemáticas

Los cárteles en el terreno de las matemáticas

0
Los cárteles en el terreno de las matemáticas

Los cárteles en el terreno de las matemáticas
Por: Eusebio Ruiz Ruiz.

Recientemente la revista científica Science en su Volumen 381, edición 6664 publicó el artículo de investigación “Reducir el reclutamiento de los cárteles es la única manera de reducir la violencia en México”, los que elaboraron este estudio son tres conocedores del tema: Rafael Prieto Curiel, Gian María Campedelli y Alejandro Hope.

El trabajo, según expresan los investigadores, fue financiado por el Ministerio Federal de Acción Climática, Medio Ambiente, Energía, Movilidad, Innovación y Tecnología de Austria y el Ministerio Federal del Interior de Austria.

Reclutamiento, incapacitación, conflicto y saturación son conceptos básicos que se utilizan a lo largo de la investigación. Se trata de los factores que explican las razones del por qué los cárteles crecen y se reducen.

Los creadores de esta investigación explican estos cuatro mecanismos:

Reclutamiento: Consiste en el proceso de atraer nueva fuerza laboral que realice de manera estable trabajos para los cárteles, ya sean tareas estrictamente criminales o de otro tipo.

Incapacitación: Es por la que se mide la capacidad que tiene el Estado para contrarrestar a los cárteles mediante el encarcelamiento.
Conflicto: Describe el grado en que los cárteles chocan y luchan entre sí.

Saturación: Se refiere a los desertores, a la inestabilidad interna de los cárteles, su fragmentación y deterioro.
Son dos los objetivos principales de la investigación realizada por Prieto, Campedelli y Hope, textualmente dicen: 1º. Pretendemos obtener estimaciones plausibles de la población de los cárteles, incluido su número de miembros y su capacidad de reclutamiento. 2º. Buscamos simular diferentes escenarios políticos (es decir, mayor incapacitación estatal y prevención del reclutamiento) para desenmarañar los efectos de diversas estrategias para frenar el poder de los cárteles y, a su vez, la violencia en el país.

Los autores afirman que el estudio ha sido posible gracias al uso de datos sobre 150 cárteles activos en México en 2020, sus alianzas y rivalidades; además de que tomaron en cuenta asesinatos, personas desaparecidas y encarcelamientos entre los años 2012 y 2022; utilizaron un sistema matemático para representar el comportamiento de los cárteles a lo largo de estos 10 años y buscan una luz sobre los mecanismos de lo que han llamado la “caja negra” de los cárteles, entendiéndose por este concepto la naturaleza secreta de las acciones de los cárteles y la insuficiente cantidad de información para mapearlas.

Hasta donde se conoce, el trabajo realizado representa el primer intento académico de cuantificar matemáticamente el tamaño de la población de los cárteles en México y comparar escenarios políticos destinados a disminuir la violencia en el país, es, por tanto, una aportación al estudio de fenómenos criminales complejos, afirman quienes realizaron esta minuciosa tarea.

Son dos las preguntas de investigación que se hacen los tres estudiosos del tema: 1ª. ¿Cuál es el tamaño de la población de los cárteles de México y cuál es su capacidad para reclutar miembros? 2ª. Para controlar la violencia de los cárteles, ¿es una estrategia de política preventiva (centrada en reducir los esfuerzos de reclutamiento de los cárteles) más eficaz que una estrategia de política reactiva (centrada en aumentar los esfuerzos policiales para encarcelar a los miembros de los cárteles)?
A continuación, comparto lo que Rafael Prieto Curiel, Gian María Campedelli y Alejandro Hope fueron encontrando a lo largo de su trabajo, cada dato es fruto de su ardua labor de investigación y aplicación matemática al asunto de los cárteles, lo que yo hago es únicamente poner la información al alcance del lector de este medio.
Los cárteles reclutan entre 350 y 370 personas por semana, medida fundamental para evitar que se debiliten debido a las bajas continuas por los conflictos con otros cárteles y el encarcelamiento.

En el 2021, de enero a diciembre, los cárteles reclutaron a 19,300 personas, perdieron 6,500 por conflicto con otros cárteles y 5,700 por incapacitación, de tal manera que obtuvieron una ganancia aproximada de más de 7,000 miembros en ese año.

En el estudio se considera que en 2012 se contaba con 115,000 miembros del cártel y que para el 2022 se llegó a 175,000, en el transcurso del último año se pudo haber incrementado hasta 185,000, de los cuales se estima que en una década el 17% de ellos están fallecidos y el 20% encarcelados. A pesar de las bajas del 37%, por cualquiera de los dos motivos, los cárteles siguen creciendo y fortaleciéndose, en una década se han sumado 60,000 miembros.

La gran cantidad de integrantes con los que cuentan los cárteles y el reclutamiento constante (voluntarios u obligados), los convierten en el quinto mayor empleador en México.
Las bajas continuas que los cárteles han tenido en los últimos 10 años no disminuyen la violencia, por el contrario, su poder, control y recursos aumentan, introduciendo más violencia en nuestro país: En el 2021 se reportaron 34.000 víctimas de homicidio intencional, cerca de 27 víctimas por cada 100,000 habitantes; México se ubicó entre los países menos pacíficos de América Latina; entre 2007 y 2021, el número de homicidios aumentó en más de 300%; según fuentes institucionales entre 2006 y 2018 se cuantificaron entre 125,000 y 150,000 homicidios relacionados con el crimen organizado en México; semanalmente mueren entre 120 y 200 miembros de los cárteles.
En la sociedad mexicana los efectos de los cárteles son de gran alcance, su presencia va más allá de actividades ilegales del tráfico de drogas, se extiende en detrimento de los derechos humanos, el debilitamiento de la estabilidad institucional a través de extensos actos de violencia e incluso algunos cárteles poseen una dimensión transnacional.
El Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel Sinaloa y la Nueva Familia Michoacana, son los principales en el país, tienen presencia casi a nivel nacional y alianzas con otras organizaciones subordinadas, son tres grupos que luchan entre sí, creando la mayor parte de la violencia entre cárteles. Existen otras organizaciones más pequeñas, con pocas interacciones de cooperación o conflicto, con otros cárteles. De los 175,000 miembros activos de los cárteles, aproximadamente el 17,9% son parte del CJNG, el 8,9% del CS y el 6,2% de la NFM, el porcentaje restante (67%) estaría repartido en 147 cárteles menos importantes que los tres mencionados.

El estudio predice que el número semanal de víctimas relacionadas con el crimen organizado seguirá aumentando en los próximos años, de continuar con la misma tendencia, los cárteles seguirán aumentando su poder y se llegaría para el 2027 a un 40% más de víctimas y un 26% más de miembros de los cárteles.

Duplicar la incapacitación traerá como resultado un aumento del 8% en el número de víctimas y un incremento del 6% en el número de miembros del cártel, incluso si se duplicaran los encarcelamientos se traduciría en un aumento de violencia.

En el trabajo de investigación se evalúa el alterar el tipo de conflicto entre cárteles, algo así como impulsar una narcopaz, si el conflicto se disminuía en un 20%, el número de víctimas baja en un 8.7%; mientras que aumentar la saturación en un 20% reduce el número de homicidios entre miembros del cartel en un 5,4%.

En cambio, si se toma en cuenta el factor del reclutamiento, traerá consecuencias positivas, los resultados de la investigación que dan a conocer los autores, muestran que la estrategia preventiva de evitar que las personas sean reclutadas es sustancialmente más efectiva para reducir la violencia en México. Reducir a la mitad la capacidad del cartel para reclutar reducirá las bajas semanales para 2027 en un 25% y el tamaño del cartel en un 11%. Matemáticamente, una estrategia preventiva (reclutamiento) puede mucho más que una estrategia reactiva tradicional (incapacitación). Sin embargo, la población de los cárteles es tan grande que, incluso en el escenario hipotético en el que el reclutamiento llegue a cero, se necesitarían tres años para volver a los niveles de violencia observados en 2012.

De abordar el problema del reclutamiento, con el fin de evitarlo, tendrá un triple efecto en el futuro: primero, reducirá el número de miembros de los cárteles, reduciendo la violencia que puede crear al tener menos asesinos. En segundo lugar, reducirá el número de objetivos, por lo que menos personas serán vulnerables a sufrir más violencia. Y tercero, reducirá la capacidad del cartel para reclutamiento futuro destinado a disminuir el poder de los cárteles a través de luchas internas.

Reducir el reclutamiento, exige mayores acciones conjuntas, se requieren de rápidas iniciativas y el ofrecimiento de oportunidades educativas y profesionales que estén por encima de lo que los cárteles ofrecen.

Para terminar, solo quiero hablar un poco sobre los autores de este trabajo de investigación, considero que esto es importante por el criterio de autoridad -como se dice en la lógica filosófica- que los tres tienen en este tema.

Rafael Prieto Curiel es investigador postdoctoral en el Instituto Matemático de la Universidad de Oxford, con Maestría en Estadística y su doctorado en Matemáticas y Crimen en el University College London, trabajó como Director de Análisis Estratégico en el Departamento de Policía de la Ciudad de México, es exalumno de la Licenciatura en Matemáticas Aplicadas del Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Gian María Campedelli es Doctor en Criminología por la Universidad Católica del Sacro Cuore, Milán, Italia, investigador postdoctoral en Sociología Computacional por la Universidad de Trento, trabajó en la intersección de la criminología y las ciencias computacionales, entre sus áreas de especialización se encuentran el Crimen organizado, Fenómenos criminales complejos, Terrorismo, Métodos estadísticos, etc.

Alejandro Hope, fallecido el 28 de abril de 2023, especialista en temas de política y seguridad, licenciado en Ciencias Políticas en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y con Maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Oxford. Durante el sexenio de Felipe Calderón fue oficial de inteligencia en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional. Se desempeñó como director de proyectos de seguridad en el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. de 2011 a 2014. El día de su muerte, el expresidente Calderón lo calificó como “Un hombre de bien, inteligente, el que más sabía de seguridad…”.

Si el lector desea profundizar en el trabajo de investigación elaborado por Prieto Curiel, Campedelli y Hope puede recurrir a los datos que aparecen en el primer párrafo.