
Del Abogado Amigo
Luis Torre Aliyán
Los llamó perros
En la misma semana que se compara con Jesús, le llama perros a ciertos mexicanos.
Como pueden ver en mis anteriores columnas, tengo ya rato sin hablar de lo que dice nuestro presidente en las mañaneras, pero ésta vez al llamarles perros a ellos, nos llamó perros a todos.
Es cierto, en el periodismo hay quienes no han ejercido con ética y profesionalismo su carrera, pero, lo mismo en la abogacía, que es mi área, lo mismo en la medicina, lo mismo en la construcción, y no se diga en política, que es justo a lo que se dedica el que nos llamó perros.
Perdón, es que es imposible no solidarizarme como profesionista. Mucho se les ha criminalizado en la opinión pública a los periodistas, pero aún en aquellos supuestos en que les asistiera razón a quienes los incriminan, lo que no se debe permitir nunca es la falta de respeto.
El periodismo es una actividad noble, gracias a él, en parte, se ha fortalecido nuestra democracia, con reportajes, notas, investigaciones y primeras planas que desde luego el político no quería ver; pues como decía George Orwell: “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.”
Conozco a muchas y a muchos periodistas y a empresarios de la comunicación, de medios impresos, televisión, radio, revistas, portales, y columnistas, y son, apasionados de lo suyo, han hecho del periodismo no solo su estilo de vida sino su vida misma, y claro, desde luego, que cobran por ello. Caray, mal harían en no cobrar por lo que hacen.
Además, con esta revolución digital, ya no solo existe el periodismo tradicional, se sumó el periodismo participativo -el bloguero-, y se sumó el periodismo ciudadano, es decir, que quien está perrunamente, perdón, penosamente atrasado es alguien más.
Que la objetividad no existe, señalan algunos, y coincido, tan solo presumir tu objetividad es en sí un acto subjetivo, y aún tú siendo objetivo según el juicio de un tercero, ese juicio también está viciado de subjetividad pues provino de una ponderación personal previa, pero ir al extremo como sucede, y caer en el colmo de sostener que lo que escuchas, lees, y ves de los periodistas es porque recibieron algo a cambio, es inventar, pues es tanto como decir que todos los abogados o todos los políticos son corruptos, o que todos los doctores son negligentes y los constructores mediocres.
Perros, creo somos todos si no nos solidarizamos con el periodismo. Tolerancia y respeto irrestricto a la libertad de expresión, debería ser una característica de todo político, empezando por el presidente de México.