Grupo Metrópoli

¡JERICÓ, GRANDE

¡JERICÓ, GRANDE¡

por: Hugo Díaz

Pareciera un slogan publicitario, un grito de batalla electoral, una narrativa y nada más lo dicho en materia de seguridad por el gobernador Miguel Angel Riquelme en materia de seguridad, en el tenor de que gane quien gane para sucederle en la gubernatura del estado, en materia de seguridad no debe dar ni un paso atrás.

Riquelme Solís durante su registro como precandidato del PRI al gobierno del estado en la entrevista que le realicé aquel 18 de enero de 2017 siempre colocó al centro el tema de la seguridad de las familias coahuilenses. Días  tarde en Sabinas durante un encuentro con asociaciones civiles el tema volvió a ser tocado y palabras más palabras menos dijo: “…por eso me mueve ese impulso, no debemos jugar con la seguridad de las familias… este sexenio-sin justificar- tuvo una problemática muy dura y la enfrentó…no me toca limpiar el sistema de seguridad, me toca sostenerlo…estamos enfrentado riesgos, quien está diciendo que va a enfrentar a los criminales soy yo, y tengo familia”.

En aquel entonces la figura de Jericó Abramo jugó un papel muy importante para que el PRI con Riquelme ganara las elecciones de aquel año y de esa manera se pudieran lograr los avances que en materia de seguridad han sido reconocidos por priistas y no priistas, coahuilenses y no coahuilenses.

Hoy de nueva cuenta la figura del político saltillense vuelve a jugar un papel muy importante en torno al perfil de Manolo Jiménez como próximo candidato al gobierno de la entidad. No sabemos si Manolo a ganar las elecciones o no, pero si se infiere que al menos en lo que a Jericó concierne no será un factor que abone a la división de un proyecto de trabajo que tiene el tema de la seguridad como eje central.

Seguramente se pregunta usted que ve el que esto escribe en la decisión de Jericó que usted no alcanza a distinguir, la respuesta es sencilla; basta voltear a ver la casa guinda para darnos cuenta que hay un auténtico desorden para terminar de armar una candidatura fuerte y sólida como debería ser la de Armando Guadiana, un coahuilense que vive con su familia en Coahuila.

La causa de ese desaseo estructural en  la casa guinda es debido a los caprichos de un eterno soñador que presume arraigo en la tierra donde se desarrolle un proceso electoral para ser candidato, que jugó y no ganó, quedando relegado a un tercer lugar, pero que además ya mostró su falta de pericia a la hora de trabajar en rubros tan coyunturales como es la seguridad.

Hoy, Armando más que andar armando su plan de trabajo para los coahuilenses debe ocupar su tiempo en contentar a quien desde dentro de casa pretende jugarle las contras en su camino rumbo a la silla que tiene Riquelme.

Desde esa perspectiva termine usted de juzgar si con la adhesión de Jericó al proyecto tricolor que encabeza Manolo no lleva la delantera el PRI.

¡Jericó Abramo, eres grande compadre!

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