Grupo Metrópoli

Es tiempo de salvar vidas

¡QUE CONSTE,…SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

ALEJANDRO MURAT, GOBERNADOR DE OAXACA, ANUNCIÓ UN PLA DE APOYO  PARA PROTEGER LA ECONOMÍA DEL ESTADO.

         Y para la sorpresa de los “empresarios” que solamente la hacen de tos y no apoyan, Carlos Slim, Larrea y Bailleres, declararon, como parte del grupo mayoritario de los grandes empresarios y financieros, que ellos apoyan el Plan del Presidente López Obrador. Así, de inmediato, hay una reunión del presidente con los empresarios del Norte del país y al parecer se van serenando los ataques y los chismes para encontrar acciones comunes que beneficien a todos no a unos cuántos pillos que siempre se han manifestado como los “coyotes” de los negocios en el gobierno, y para ello, pues hay muchos ejemplos. Seguramente hay avances en los programas para proteger a los medianos y micro empresarios en los temas fiscales que más les preocupan y ocupan.

         Mucho polvo apareció después del discurso e informe del presidente del día domingo y eso que no fue el domingo siete que algunos esperaban y digo algunos refiriéndonos a los avances golpistas de muchos “dirigentes” de la derecha que anunciaban la voltereta del programa nacional para convertir a México en un estado tipo Venezuela o para dar la maroma a un gobierno comunista, tal como lo fueron manifestando los “dirigentes de la ultraderecha”. y ahora dicen que gracias a sus denuncias no se produjo ese golpe de parte de López Obrador y así se van usando los proyectos de desinformación en el país en momentos en que se requiere de la buena voluntad de todos y de la solidaridad nacional, los pleitos tienen otros modos, zonas y tiempos para darse en el campo de la política e incluso en el campo de la confrontación real como muchos la buscan, claro que ellos no andarán exponiendo el rostro ni el físico, tratarán de mover sus piezas y dejar que otros den la cara y se expongan en esos batallares que pueden generar una violencia innecesaria, pero bueno, así son los “dirigentes” de esos grupos, como la mano del chango usada para sacar las castañas del fuego.

         No creo que exista en el ánimo ni en la conciencia del presidente un espíritu ligado a la tragedia y buscar los peores elementos para enfrentar una crisis, es un hombre de bien y podemos estar o no de acuerdo en su forma de ser y de pensar pero no se le puede señalar como un idiota o como un corrupto o desquiciado, trata de servir a los que menos tienen y a muchos les parece que este no es el mejor camino, alegando que se les debe salvar a ellos porque argumentan son los que “generan los empleos”, pero de nada les servirán sus bienes si el mal les alcanza y les lleva a la tragedia, recuerden que los bienes no son ni siquiera válidos cuando el mal es tal que te lleva a la muerte y que, además, no te llevas nada cuando estás en el panteón.

         Sabemos cómo los mecanismos del miedo alientan esos miedos y terrores, hablan de grandes tragedias y no serenan sus análisis para entender mejor el problema y de cómo mejorar y superar los tiempos y los males. Simplemente piensen que un hombre miedoso y cobarde, encargado de una de las zonas de salud en Oaxaca, acobardado y exigiendo mejor atención y mejores tratos que los demás, encabronado y cobardemente escapaba del hospital y en el trayecto escupía a los médicos y a cuanto ser se encontrara bajo el esquema de : Si me jode Dios, también se joden los demás, y todo por el miedo y el terror, por la desconfianza en sus medios y en el talento de los médicos y enfermeras que dan su conocimientos y esfuerzo en favor de todos los ciudadanos no importando que sean  ricos o pobres o importantes o no, ellos hacen su labor y es lo que todos debemos entender y apoyar. Apoyando a sus familias y a ellos alentándoles con nuestra comprensión y agradecimiento. SON TIEMPOS DE SALVAR VIDAS, NO EMPRESAS NI RIQUEZAS.

         Hace muchos años leía la historia aquella de que en un barco uno de los hombres más ricos del reino llevaba muchos talentos de oro y de plata y los llevaba, para protegerlos de los ladrones, según él, en sus ropas y de pronto en medio de una tormenta el que no tenía nada saltó a la mar y pudo llegar con bien a tierra y el inmensamente rico se hundía por el peso e sus riquezas pegadas al cuerpo y por supuesto no servían ni para comida de peces, así andan muchos “empresarios” acostumbrados a coyotear en las tragedias bajo el esquema de que  los males también traen bienes a los oportunistas e insensibles que saben aprovechar “las oportunidades” no importando que en sus afanes se mueran gentes, porque son como los señores de la muerte y los fabricantes de armas, entre más muertos más ganancias y esto se debe terminar, este tiempo es para reflexionar y entender que el mayor bien es el de la vida y que entre todos podemos salvar más vida, porque los bienes se pueden rescatar o producir porque son producto del talento y del trabajo de los hombres, no son regalos de la nada.

         En el terremoto de 1985 en la capital vimos verdaderos actos heroicos de las gentes del pueblo, mientras el pillo del presidente  acobardado por las presiones de sus consejeros que le decían que no: “sacara al ejército de sus cuarteles porque temían un golpe militar”, dejaba que las gentes murieran en los escombros hasta que el pueblo y los mismos mandos militares salieron de los cuarteles a ayudar y apoyar a los mexicanos en desgracia y, Miguel De La Madrid  Hurtado, el primer presidente educado en los EU, se sumió en la depresión y en su cobardía hasta el final de su mandato, llenando el vacío existencial con otras mañas que un día platicaremos.

         Ciertamente hoy es el tiempo de SALVAR VIDAS Y NO RIQUEZAS, las riquezas se construyen por medio del trabajo y del esfuerzo de los hombres, no son regalos del cielo, son el conjunto del esfuerzo y talentos de los trabajadores que generan la plusvalía y las ganancias y hoy, pues hay que salvar a los que la producen, y dejar que los bienes salgan con el tiempo, porque el mayor bien para Dios y los hombres es el BIEN DE LA VIDA, QUE NO SE NOS OLVIDE.

Salir de la versión móvil